El corazón de cáñamo es la parte interior blanda que encontramos después de sacarle la cáscara. Estas pequeñas semillas color verde y crema son muy versátiles, por lo que se pueden usar en una variedad de platos, desde dulces hasta salados.
Al igual que las semillas, la harina de cáñamo es rica en nutrientes, pero además tiene un mayor contenido de fibra, más de un 60% soluble y hasta un 40% insoluble.